Arte a las ocho y cuarto

Sin sonar el despertador, mis pestañas comenzaron a separarse mientras el primer rayo de sol entraba por la ventana. Retorciéndose del gusto, la mano derecha del cuerpo no atendía al cerebro: tan solo la buscaba. Buscaba sus dedos, su ombligo. Ella estaba ahí, acostada a mi lado. Como cada mañana. Las sábanas servían de ropaje para su cuerpo desnudo, moviéndose mínimamente con cada suspiro al respirar. Su respiración, el motor de mi sueño. Ay, si la viérais en mis sueños… siempre sonriente. Y hasta dormida parece estar sonriendo, como siempre antes de dormir. Como cada noche.

Es increíble ver cómo duerme, adelantarme al sonido estridente de la alarma y disfrutar de mi momento favorito del día: el instante en el que la luz le da en la cara. La luz, que se refleja en la pared blanca que pintamos hace unos días. La verdad que escogió bien el color… tenía razón. Ella, y la luz. Resalta todo lo bonito de sus facciones. Pero si algo me vuelve loco, más allá de sus facciones, es su pelo a las ocho de la mañana. Desenfadado, sin orden ni desorden. Es perfecto. Rozar su mejilla, quitarle el mechón que quiere jugar entre sus labios y unirlo a los demás que andan revueltos. Y revolverlo aún más entre mis dedos: se sienten dueños de sus sueños. Aunque ella, sin tocarme, ya es la dueña de los míos. La dueña de mis sueños. De mis ojos. En ocasiones puedo leer en los suyos que está loca por mí, pero nunca quiere reconocerlo: su orgullo es algo frío. Así, en tonalidad invernal. Blanco, quizás. Como la pared. Yo soy más del verano, de lo caliente. De tonalidades más coloridas, al igual que mis pinturas. Un buen verde con un azul, violeta con un toque vino. Hablando de vino, qué bueno el de anoche… y qué bien nos vino. Pero hoy, que quiero retratar su belleza en un lienzo: dejemos la copa a un lado, mejor. A ver si me va a jugar una mala pasada y no consigo el marrón de su mirada, el carmín de sus labios, las curvas de su espalda. Bajo ella, dibujaré las sábanas. También sus curvas, sus pliegues… y las manchas de carmín. Qué obra de arte…

Captura

Soy afortunado de tenerla a mi lado. Ella no tanto de mí: sé que tiene más de lo que yo me merezco. Y a pesar de ello, aquí sigue. Besándome antes de salir de casa, volviendo para almorzar. Sorprendiéndome con cenas increíbles o con visitas inesperadas al trabajo. Desayunando en la cama. De hecho, antes de que suene el despertador y su horrible clin clin clín, me levantaré a preparárselo. Con cuidado, no vaya a despertarla. De puntillas por el pasillo, en silencio. Zumo de naranja, tostadas con mantequilla y café con leche para comenzar el día con ganas. Volver al cuarto, esquivar la ropa que quedó en el suelo anoche y llegar a la cama. A ver si se despierta ya, que quiero oír su dulce voz…

Intentaré despertarla.

Parece que abre los ojos. Sí: los está abriendo. Se estira; me mira.

–       Buenos días, cariño.

–       ¿Qué quieres? ¿Qué hora es?

–       Las ocho y cuar…

–       ¿Las ocho? Tú estás loco… ¿para qué me despier…

La beso.

–       Quita, quita, que hueles a alcohol… déjame seguir durmiendo.

Se da media vuelta, y a dormir. Así es en las mañanas, pero me encanta recién levantada. Esos ojos regañados, ese pelo de leona. Y su boca sin sonrisa porque quiere seguir durmiendo. Ella es arte, una obra de arte. Tanto entre la gente, entre copas o entre sábanas. Debajo o encima de ellas. Lo mires como lo mires, ella es arte… su mal humor, también.

@arunchulani

*Esta publicación es parte del 11º número de ‘El Vagón de las Artes’. Puede verlo a través de este enlace en la página 18 | http://www.calameo.com/read/0008147813e6b6f6faf69

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s